6.2. Concepto de arranque

El “concepto de arranque” más simple que uno se puede imaginar es el de un ordenador con un solo sistema operativo. Para este caso, acabamos de comentar los procesos que transcurren durante el inicio. Un proceso de arranque semejante también sería imaginable para un ordenador de “sólo–Linux” y en este caso no sería necesaria la instalación de un cargador de arranque. Pero no se podría indicar al kernel una línea de comandos para el inicio (con información adicional sobre el hardware o con indicaciones especiales respecto al arranque, etc.). En cuanto existen varios sistemas operativos instalados en un ordenador, existen también diferentes conceptos de arranque:

Arrancar sistemas operativos adicionales de disquete

El primer sistema operativo se carga desde el disco duro y los demás desde la disquetera usando un disquete de arranque.

  • Condición: Existe una disquetera desde la cual se puede arrancar.

  • Ejemplo: Linux se instala como sistema adicional a Windows y se arranca siempre desde un disquete de arranque.

  • Ventajas: Se ahorra la instalación del gestor de arranque.

  • Desventajas: Se debe mantener siempre un buen stock de disquetes de arranque que funcionen y el arranque tarda más.

  • El hecho de que Linux no pueda arrancar sin el disquete de arranque puede ser una ventaja tanto como una desventaja según las condiciones de uso.

Arrancar sistemas adicionales de un medio de almacenamiento USB

La información necesaria para arrancar puede leerse de un medio de almacenamiento USB de la misma forma que desde un disquete.

Instalación de un gestor de arranque

Un gestor de arranque (bootmanager), permite mantener varios sistemas operativos en un ordenador y alternar entre ellos. El usuario selecciona el sistema operativo durante el arranque; para cambiar de sistema operativo se debe reiniciar el ordenador. La condición previa es que el gestor de arranque que se elija resulte adecuado para todos los sistemas operativos instalados. Los gestores de arranque de SUSE LINUX (GRUB y su predecesor LILO) permiten arrancar todos los sistemas operativos de uso extendido. Por defecto, SUSE LINUX instala el gestor de arranque deseado en el MBR para que esta opción de configuración no se modifique durante la instalación.